sábado, 29 de abril de 2017

RESEÑA - West Side Story (Amor sin Barreras) - 1961






Esta es una historia del West Side neoyorkino. Una adaptación de Romeo y Julieta al Estados Unidos del Siglo XX realizada hace mas de 50 años. Una historia de amor imposible manchada por la tragedia, en donde las diferencias sociales y raciales son moneda corriente. Una historia de Americanos que buscan defender lo suyo ante aquellos inmigrantes que llegan a su país buscando un mejor modo de vida. Una historia conmovedora y emocionalmente desgarradora que logra mantenerse actual gracias a la situación por la cual atraviesan aquellos que buscan empezar desde cero en el mundo de hoy.

Es imposible pensar una parte del paisaje Norteamericano mas diversamente cultural que la ciudad de Nueva York. La acción tiene lugar en los barrios bajos, esas zonas alejadas y economicamente olvidadas de la ciudad que nunca duerme, en donde los padres para nada presentes en las vidas de sus hijos los obligan a vagar por las calles; calles que estos jovenes recorren intentando encontrar un camino, un sentido a su vida, conocerse a si mismos. El West Side es un protagonista mas, y como tal, incidirá de forma drástica en las vidas y destino de nuestros protagonistas…



De la mano de Jerome Robbins (quien tambien oficiara como coreógrafo responsable de todas esas secuencias musicales que pasarian a la historia del cine Hollywoodense), la cámara de Robert Wise se transporta con una ligereza tal a través de los escenarios, que pareciera que esta también bailara al ritmo de la música. El comienzo con tomas aéreas mostrandonos lugares importantes de la ciudad se convierte, junto con la secuencia de introducción de ambos bandos, en una de las mejores aperturas jamás filmadas; una apertura que no escatima en recursos y creatividad, y que sitúa la vara alta para lo que está por venir. Que de por cierto, sabe mantener el nivel, e incluso aumentarlo…

La grandeza de “West Side Story” tambien se debe al trabajo de Leonard Bernstein, encargado de la música. Su desenvoltura a la hora de crear sonidos es la culpable de que este musical de 150 minutos abandone esa categoría y pase hacer una  “epica musical”, en donde las notas y los instrumentos, mas que atravesar nuestros oídos, se quedan ahí por siempre, retumbando como melodías inolvdables, las cuales cada vez que las recordemos, nos transportarán al universo creado por este trío de genios de su profesión.



¿Cuál es la razón detrás de esa fascinacion inconsciente y a la vez imposible de controlar con “Amor sin Barreras”? No solo nos sentimos identificados con la historia de amor adolescente con hormonas a flor de piel que todos alguna vez anhelamos tener, sino que en ella vemos reflejada la sociedad en la que vivimos. La discriminación racial sigue siendo un mal dificil de erradicar en un mundo que, en vez de evolucionar, pareciera involucionar. Los personajes son seres humanos comunes y corrientes, quienes no dudan en reaccionar violentamente con tal de defender lo que es suyo. En ellos vemos esa actitud rebelde hacia la autoridad de la que todos hemos sido victimas; la lucha entre viejas y nuevas generaciones. Viven en una sociedad patriarcal y machista en donde los hombres son dueños de sus mujeres, y estas a su vez no tendrían rumbo sin ellos.

Como lo dice María, la causa de todos los males es el odio. El odio suplanta a la sangre en sus venas, ese odio por lo diferente, por lo desconocido, por una posible amenaza sin fundamento alguno. Es ese odio lo que los guiará a ese inevitable pero necesario final, la unica forma en la cual las cosas pueden cambiar…



El eje actoral conformado por Natalie Wood y Richard Beymer se encuentra en la plenitud de sus aptitudes. La pareja de Maria y Tony es de unos romanticos empedernidos, enamorados del amor. Ese amor sin  barreras que se tienen es lo que logar romper esa “barrera” llamada pantalla, que tantas veces obstaculiza la plena conexión de la historia con el espectador. Cuando estan juntos se sacan chispas y es imposible no admirar a la pareja con una sonrisa de oreja a oreja, deseandoles un futuro repleto de felicidad; la magia generada entre ellos los convierte en uno de los mas recordados y adorados del cine, el cual a lo largo de las décadas ha servido como modelo a seguir para otras parejas cinematográficas.

Tambien cabe destacar a Rita Moreno; la nacida en Puerto Rico se roba todo momento de pantalla en el que aparece, opacando con su personalidad, carisma y sensualidad, a cualquiera que se le ponga al lado, ya sea que se trate de la mismísima Wood. 



“Amor Sin Barreras” no es solo una película de amor; es a su vez una critica a los valores sociales que dominaban la Norteamerica de la época y que se mantienen hasta el dia de hoy. Es un musical perfectamente ejecutado, desde la dirección, pasando por las coreografías, vestuario, musicalizacion y actuaciones. Una película única, probablemente irrepetible, que demostró que el genero aún tenía mucho por ofrecer y que se convertiría en una referente para cualquier director a la hora de abordar una historia de amor o un musical.

Así llego al quid de la cuestión: ¿Por qué los musicales? ¿A que se debe nuestro amor incondicional hacia ellos? Personalmente, hasta hace relativamente poco, no era uno de mis generos favoritos; para ser honesto, intentaba escaparles siempre que podía. Sin embargo, con el tiempo y madurez cinéfila aprendí a apreciarlos, entenderlos y adorarlos. Opino que nos identificamos con ellos en la forma que no lo hacemos con ningun otro no solo porque en ellos todo parece posible, sino que es en los musicales donde los personajes parecieran exorcizarse mas que en cualquier otro tipo de película. El no tener ningun limite les permite desnudar sus sentimientos, exteriorizar sus pesares frente a camara; y para nosotros, al ver eso y tal vez encontrar algo parecido a lo que alguna vez nos ocurrió, no tiene comparación. La compenetración con los protagonistas de un musical es inevitable, sin importar que algo bueno o malo, nos es imposible terminar un musical siendo las mismas personas que cuando lo comenzamos.



“Amor Sin Barreras” modernizó al siempre dificil de abordar Shakespeare, poniendo sobre la mesa la historia desde siempre conocida, agregandole la cuota de los tiempos actuales, lo que causa esa metamorfosis de esa historia clasica de amor y tragedia, a algo que sin lugar a dudas podría suceder en cualquier momento, en cualquier lugar.

“West Side Story” es una de esas películas que ya no se hacen mas, pero que por suerte tenemos la oportunidad para revisitar cada vez que queramos. Es la historia del lado oeste de Nueva York, pero que facilmente se puede aplicar a cualquier rincón del mundo; porque todos alguna vez nos hemos enamorado y sufrido por amor…




TÍTULO: West Side Story
AÑO: 1961
GÉNERO: Romance – Musical
DIRECTOR: Robert Wise – Jerome Robbins
PROTAGONISTAS: Natalie Wood – Richard Beymer – Russ Tamblyn – Rita Moreno – George Chakiris – Simon Oakland – Ned Glass



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2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Películas de este tipo nunca deberian ser olvidadas, y son, en mi opinion, de visionado obligado.

      Su hermosura tanto técnica, como visual y narrativa, es dificil de encontrar en las películas actuales; es por eso que son tan grandes y han dejado su marca en la historia!

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