jueves, 19 de enero de 2017

CRÍTICA - Capitan Fantastico - 2016






Asi que…el cine; medio en cuyo principio los hermanos Lumiere se encargaban de mostrar gente caminando o la llegada de un tren. Hoy en día es considerado un arte, y son películas como “Capitan Fantástico” las que sirven como argumento a la hora de calificarlo de esa forma.


El arte es subjetivo, una de esas cosas en la vida que se caracteriza en escencia por no tener una verdad absoluta, sino miles de posibles interpretaciones. Pinturas, canciones e incluso las películas son objeto de analisis minuciosos que intentan revelar el significado de una obra desnudándola capa por capa. Ese tipo de análisis es demasiado intenso y muy complicado para mi, y de seguro muy aburrido para la mayoría, razón por la cual al ver una película me dejo llevar por lo unico verdadero que tenemos: los sentimientos.

Ben (Viggo Mortensen) y su esposa crían a sus hijos en medio de un bosque perdido en la nada misma. Un dia, por un imprevisto lo obliga a volver a la ciudad de la que decidió escapar, lugar y situación que pondran a prueba sus habilidades parentales y llevaran a que se plantee si lo que está haciendo es lo correcto y lo mejor para su familia.



Ben es un tipo anti corporaciones que detesta el sistema. Convencido de que el mundo no es un buen lugar para ver crecer a sus hijos, monta una pseudo-dictadura benevolente y autosustentable en donde cada uno es libre de transmitir sus pensamientos y objetar opiniones, pero en donde el jefe es él y la toma de decisiones está a su cargo. En un comienzo, su deseo de satisfacción está por encima de todo, encegueciéndolo a la hora de ver que sus hijos, a pesar de ser unos devoradores de literatura filosofica, no están lo suficientemente preparados para situaciones del mundo real, e imposibilitandolo a la hora de darse cuenta que a pesar de hacerlo todo con las mejores intenciones y un plan en mente, las vidas de los niños corren grave peligro.



La imagen del padre como superheroe es evidente mas allá del titulo de la película. Los niños lo ven como un superhombre capaz de todo, una figura protectora y esencial para su supervivencia; somos testigos de como estos lo adoran pero tambien como lo aborrecen, como concuerdan y discuten con él, pero sobre todas las cosas vemos respeto y el amor mutuo que se tienen. A consecuencia de vivir en su pequeño mundo utópico sólo se tienen los unos a los otros, cosa que hará que al salir a descubrir las inmensidades del exterior se sientan incomodos, sin alguna sensación de pertenencia, perdidos en la inmensidad de la tierra a descubrir.



La película de Matt Ross navega entre las aguas del drama y la comedia bajo una tela de “road movie” (pelicula de carretera), saltando de un género a otro con gran facilidad, incluso englobando uno en el otro en mas de una ocasión.  Las autopistas Norteamericanas en el cine han sido desde siempre el lugar perfecto para encontrarse a uno mismo, un lugar en el mundo. En la película de Ross, estas carreteras terminan convertidas en un personaje más de vital importancia a la hora de la transformación personal que tendrán nuestros protagonisas, siendo un vehículo esencial a la hora de demostrar los contrastes entre el mundo al que estamos acostumbrados y al que Ben acostumbró a sus hijos.

Así tambien, es una mirada crítica a la sociedad del consumismo y a las religiones organizadas. “¿Qué les sucede? ¿Por qué estan todos gordos?” o “No nos burlamos de la gente. Solo de los Cristianos” son claros mensajes que atacan a dos puntos muy fuertes de cualquier sociedad. Su objetivo no es destruir el Cristianismo (aunque logra burlarse con altura de este en un momento particular, o mas bien dos) sino lograr una mirada crítica hacia todo intento de controlar a la gente. “El podersoso controla al indefenso” una realidad constante en el dia a dia, de la que pronto Ben se convertirá en víctima y lo obligará a sucumbir ante la presion de la masa social.




Una de las cosas que hace grande a la película de Ross es el uso y la importancia que se le da a las palabras. Aunque un lema repetido en ella es “No nos definen nuestras palabras, sino nuestras acciones”, la intelectualidad y profundidad facilmente comprensible que tienen estas a cada instante convierten al guión en parte esencial para llevar a la película fuera de los límites. Cada frase hablada, sin importar cuan ordinaria o compleja pueda ser, es recitada de tal forma que en ningun momento nos hace poner en tela de juicio la credibilidad de quienes las pronuncian.




 La otra es Viggo Mortensen; el parte Norteamericano en parte Danés /Argentino y vaya uno a saber de donde mas, es quien carga con el peso interpretativo de la película, ofreciéndonos una actuación honesta y humanamente perfecta, dura cuando debe serlo y fragil cuando no le queda mas remedio. En su rostro vemos la presión a la que está constantemente sometido y a traves de sus acciones somos testigos de su intelecto y confianza en si mismo. Es ese papá superpoderoso que parecería poderlo todo, ser capaz de enfrentarse a gigantes con solo piedras en su bolsillo, pero que en realidad terminará sucumbiendo ante un poder superior, un poder por el cual todos nos vemos afectados: la imposibilidad de HACER y LOGRAR a causa de que los demas así lo quieran.



No quiero concluir esto sin hacer mención a la música y su importancia en la película. Desde siempre, las canciones se han utilizado para transmitir historias, sentimientos y demás. En esta ocasión la banda sonora tiene un lugar importante en el todo; la música funciona como medio de unión, como razón para celebrar y como forma de conocer a los personajes y dependiendo de como reaccionemos al acompañamiento musical, de conocernos a nosotros mismos. Los instantes finales, junto al acompañamiento de “Sweet Child O’Mine” interpretado por los protagonistas es simplemente una de esas escenas que hacen de una película, una experiencia digna de recordar por siempre.

“Capitan Fantástico” son 118 minutos que constantemente nos llevan de lagrimas de felicidad a otras de tristeza, y viceversa. Es una película emocionalmente gratificante, un viaje de descubrimiento personal tanto para Ben y su descendencia, como para el espectador. Un recordatorio de la finalidad original del cine: lograr algun tipo de reacción en nuestro interior que nos lleve a plantearnos preguntas y nos obligue a pensar. Y emocionarnos.



TÍTULO ORIGINAL: Captain Fantastic
AÑO: 2016
GÉNERO: Drama
DIRECTOR: Matt Ross
PROTAGONISTAS: Viggo Mortensen – George MacKay – Samantha Isler – Annalise Basso – Nicholas Hamilton – Frank Langella



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2 comentarios:

  1. Hola Fabián. Me gustó mucho tu reseña y como la comienzas con esa declaración de intenciones con la que estoy totalmente de acuerdo: el no analizar las películas capa a capa sino dejándose guiar por la emoción o sentimiento. Yo tampoco soy capaz de hacerlo de otra manera. En cuanto a la película no la he visto, pero me la apunto desde luego, me han dado ganas de verla. La trama parece bueno y me encanta Viggo Mortensen (recuerdo Promesas del este).
    Te mando un afectuoso saludo.

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    1. Perdón por la demora, tuve un pequeño problemilla con los comentarios.
      Muchas gracias por las palabras, sin duda son un aliento a seguir dando lo mejor para publicar reseñas mas completas, y me alegra saber que no soy el unico que ve las peliculas de esa forma; es imposible no hacerlo! Espero que en estos meses hayas podido verla y disfrutado!

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