lunes, 21 de marzo de 2016

RESEÑA - Los Odiosos Ocho - (The Hateful Eoght) - 2015







TÍTULO: The Hateful Eight
AÑO: 2015
GÉNERO: Drama - Suspenso - Crimen
DIRECTOR: Quentin Tarantino
PROTAGONISTAS:
Samuel L. Jackson - Kurt Russell - Jennifer Jason Leight - Michael Madsen - Tim Roth - Bruce Dern - Chaning Tatum - Walton Goggins



Tarantino es la persona que ha estado viviendo el sueño del cinéfilo desde hace casi 25 años. Comenzó trabajando en un videoclub para luego dar el gran paso y ganarse un reconocimiento en 1992 con “Reservoir Dogs”, para luego lograr algo que inimaginable, la Palma de Oro en Cannes en 1994 por “Pulp Fiction”. Esto le otorgó un temprano estatus de director de culto, y de a poco fue ganando el respeto y la cualidad de hacer lo que quisiera con una cámara. Dos décadas después, nos regala su octavo film, “Los Odiosos Ocho”.




El caza recompensas John Ruth (Kurt Russell) se dirige al pueblo de Red Rock para cobrar su recompensa por la captura de Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh) cuando en su camino se encuentra con Marquis Warren (Samuel L. Jackson), quien le pide ayuda para llegar a destino. Una tremenda tormenta invernal se desata y deben buscar refugio en La Merceria de Minnie, lugar donde encontrarán un grupo de personas muy particulares, que no inspiran mucha confianza.

La película se nos presenta en capítulos, la marca registrada de Tarantino desde sus comienzos, pero en este caso cuenta con una adición, un narrador externo, interpretado por él mismo, que sirve para explicar cierta interrogante de la cinta.
Es la segunda inclusión al western por parte del director luego de que "Django Unchained" cosechara un gran éxito entre el público y la crítica especializada. Sin embargo, en esta ocasión, aquellos que “saben” de lo que hablan no fueron tan generosos como la protagonizada por Jamie Foxx y Christoph Waltz, y en líneas generales “The Hateful Eight” marcó menos puntaje que su antecesora. Pero todos sabemos que el cine es subjetivo, no hay un solo punto de vista, y para muchos la más reciente obra de Tarantino puede parecer igual o incluso más buena que su trabajo previo sobre la esclavitud.



Al enfrentarnos a una película de Quentin sabemos lo que debemos esperar, verdad? Sangre, violencia, humor más que negrísimo y demás. Todo eso ha dicho presente en su carrera, en mayor o menor medida, y “The Hateful Eight” no es la excepción. Lo único que faltó fue ese plano acercamiento a gran velocidad que, aunque no es esencial para una Tarantilícula, siempre es bueno de presenciar.
El reparto es de viejos conocidos para el director y para sus admiradores. Dicen presente Samuel L. Jackson, Kurt Russell, Tim Roth, Michael Madsen y Bruce Dern, quienes ya habían sido parte del Universo Tarantino, así como también tenemos nuevas incorporaciones como Jennifer Jason Leigh, y una fugaz pero recordable e importante para la trama, de Chaning Tatum.



Algunos seguidores del director podría objetar que Christoph Waltz faltó en el reparto, quién de seguro habría aportado una gran performance y un tremendo personaje en cuanto a lo pintoresco y su sentido del humor irónico pero realista (como en Django y Bastardos Sin Gloria), pero cada uno está más que bien en sus roles, y obtienen un resultado más que satisfactorio.
Puede uno, simple mortal, siquiera imaginarse lo que es trabajar con estrellas de ese calibre, donde, se quiera o no, los egos pueden decir presente y obstaculizar la realización de la cinta? Tarantino no es un simple mortal como ya sabemos, por eso lo logra, de una forma que roza la perfección.



Es tal la habilidad del nacido en Tennessee, que hasta que no se resuelve el misterio nos tiene dudando de todos y cada uno de los personajes, la veracidad de sus actos y sus personalidades. No es hasta que cae muerto quien estamos convencidos que es la respuesta a todo, cuando decimos: “Este tipo me engañó todo este rato. Y me encanta!”
También los temas habituales de Quentin dicen presente en esta ocasión, como la miseria humana. No hay un solo personaje que no sea miserable, odioso como lo dice el título, y carente de habilidades que nos hagan empatizar con ellos. Sería imposible hacer una lista y colocar a alguno que la encabece, pero sin dudas, el trabajo de Samuel L. Jackson es el que merece más remarque. Su falta de sentimientos, su poco interés hacia alguien que no sea él mismo, sus mentiras para lograr su cometido y la crudeza con la que relata sus maldades lo hacen merecedor del mas odioso de los ocho…tal vez?




El desarrollo de la trama se sucede de forma más que envidiable para una película de casi tres horas. Es cómplice de una catarata humorística negra que hace el trámite más llevadero, y le acompaña una banda sonora que pareciera creada por los dioses…de hecho, fue creación del compositor más cercano a un Dios en la tierra, el gran Ennio Morricone, clásico colaborador de Sergio Leone y creador de pistas memorables del séptimo arte, como en “Cinema Paradiso” de Giuseppe Tornatore. 2015 fue el año de Morricone, y a sus casi 90 logró su primer Oscar, mucho más que merecido, no solo por colaborar con Tarantino, sino como reconocimiento a su extraordinaria carrera.



Además de lo de Morricone, contó con otras dos nominaciones al premio de la Academia: Mejor Actriz de Reparto y Mejor Fotografía, los cuales no ganó. Pero ya que hablamos de la fotografía, hay que decir que está a un nivel superfluo. Las imágenes que nos otorga Richardson están a otro nivel y capturan la esencia de lo que Tarantino quiere contar. Paisajes kilométricos totalmente desolados, el frío de la nieve que no es nada comparado con los corazones helados de los protagonistas. Sin duda crean una dupla que no hace más que potenciarse, y parte de la responsabilidad de esto lo tiene el ULTRA PANAVISION 70, aquella forma de filmar que tuvo su auge a fines de los 50’s y comienzos de los 60’s y fue utilizado en grandes hitos cinematográficos como “Ben-Hur”. Todo esto para darle una apariencia de clásico a su película, para acercarla más a la historia de Hollywood, y lo logra…con creces.



A su vez, el maquillaje y el vestuario están a  gran nivel. El trabajo hecho con Jason Leigh para poner un ejemplo, es de lo mejor de la película, y el vestuario más que espectacular. Todos son componentes que ayudan a la grandeza que logra la cinta una vez concluye. Su final es tremendo, y la resolución explicativa, es necesariamente predecible, cosa que no le resta ni un grado de espectacularidad, dejando al espectador boquiabierto.



Quienes siguieron el proyecto de Tarantino desde el principio saben por el gran problema que este atravesó: la filtración del guión, por lo que estuvo a punto de no concretarse. Esto sucedió a fines de 2014 (se supone que algún miembro del reparto o en defecto sus representantes fueron los culpables), enfureció al director y amenazó con no realizar nunca la película. Pero como todos sabemos, la palabra no tiene ningún valor en el Hollywood actual, y luego de una lectura pública del guión, se decidió a hacerlo. Y con nosotros tenemos el resultado: una película que, de no haber salido nunca, sería una gran pérdida…aunque en realidad no lo seria, porque de no haber salido nunca lo hubiésemos comprobado. Bueno, ustedes entienden. Nos habríamos perdido una GRAN película, así queda mejor.



Muchos pueden decir que “The Hateful Eight” no es ni cerca una de las mejores Tarantilículas, y otros pueden terminar cayendo bajo su hechizo…como quien se encuentra escribiendo esto; y eso es lo bueno del cine: no hay una verdad absoluta, lo que no hace más que enriquecerlo.
La película funciona, y muy bien. Claro está que no es “Pulp Fiction”, pero ninguna película lo es, y jamás lo será, ni de Tarantino ni de cualquier otro director. En cambio, si se dejan todas las comparaciones de lado, nos podemos sorprender. Funciona de gran forma como entretenimiento, como ejemplificación de la miseria humana y hasta qué punto se puede llegar, y mantiene al espectador al borde de su asiento por sus casi 180 minutos, lo que ya es más de lo que logran algunas de solo 90.



Todo lo nombrado antes: la banda sonora, el vestuario junto al maquillaje, las actuaciones y la participación de Tarantino tanto en la acción como detrás de cámaras son de vital importancia para lograr los resultados que consigue la cinta, que sin duda, desde antes de su lanzamiento y por el hecho de ser un trabajo de Quentin tiene todas las fichas para entrar en la categoría de cine de culto, como lo son Mia Wallace, Hans Landa, el Señor Rosado, Django Freeman y el Dr. Schultz, como el mismo Tarantino, quien desde hace ya tres décadas es parte del inconsciente popular cinéfilo, y que con cada nuevo trabajo no hace más que aferrarse a ese lugar, del que seguramente nunca va a salir.







                         VALORACIÓN: 8.3/10



Otras películas del 2015

Me and Earl and the Dying Girl - Alfonso Gomez-Rejon
El Regalo - Joel Edgerton
El Final del Tour - James Ponsoldt
Sicario - Dennis Villeneueve
Mad Max: Furia en el Camino - George Miller
En Primera Plana - Tom McCarthy
La Gran Apuesta - Adam McKay
El Renacido - Alejandro Gonzalez Iñarritu

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