sábado, 3 de junio de 2017

RESEÑA - El Silencio de los Inocentes (The Silence of the Lambs) - 1991







Solamente tres películas han ganado los premios Oscar en las cinco categorías mas importantes (Pelicula, Director, Actor, Actirz, Guion), ellas son: “Sucedió una Noche” de Frank Capra (1934), “Atrapado sin Salida” de Milos Forman (1975), y “El Silencio de los Inocentes” de Jonathan Demme (1991). Hoy les hablaré de esta ultima, la mas conocida para el público en general, y seguramente causante de algun que otro escalofrio.

Un asesino en serie anda suelto. ¿Sus víctimas? Mujeres jovenes con una figura lejana a los estandares de belleza propuestos por la sociedad. El FBI decide acudir a Clarice Starling (Jodie Foster), una de sus mejores estudiantes, para que se reúna con el psiquiatra preso Hannibal Lecter (Anthony Hopkins), en un intento de crear un perfil del asesino y poder atraparlo. Lo que Clarice no sabe es que esos encuentros con Lecter tendrán un profundo efecto en su propia vida.



“El Silencio de los Inocentes” es de esas películas atractivas por donde se la mire. ¿Cuál es el punto desde el cual parte todo? Ni mas ni menos que un asesino serial, uno de esos ejemplares de la raza humana capaces de lo mas horrendamente inimaginable pero a quienes inevitablemente “admiramos” como si fueran estrellas de rock; una figura muy frecuente en Estados Unidos que con el correr de las decadas se ha erigido como objeto de interes masivo.

Súmemosle el hecho de que es una pelicula de terror/suspenso, probablemente el género cinematográfico mas redituable de los ultimos años; pero no una de esas a la que estamos mal acostumbrados, sino una adaptacion de un best seller bien estructurada, que respeta la esencia del mismo y lo catapulta hacia la masificacion popular gracias a su exposición en pantalla.



Luego de pasar por las manos de Gene Hackman (quien rechazó el proyecto faltando poco para que comenzara) la película cayó en manos de Jonathan Demme, un director que por aquel entonces tenia unos cuantos trabajos en su haber pero que nunca se habia adentrado en el mundo del suspense. ¿Sus tempranas opciones para los papeles principales? Robert Duvall y Michelle Pfeiffer, quienes terminaron bajandose de la película por diferentes razones, lo que dio lugar al duo protagonista que conocemos hoy.

El director maneja el ritmo de la película de forma envidiable. En un argumento que claramente se divide en dos (Starling/Lecter y Buffalo Bill/Secuestro) y donde las ramificaciones pueden llegar a resultar complejas de conectar, Demme y su equipo editor logran otorgarle fluidez, tension y entretenimiento a una historia de la cual no debemos perdernos ningun detalle para poder seguirla. Personalmente, el trabajo de Demme a la hora de manejar el suspenso me retrotrajo a Hitchcock; el clasico director Británico solía poner todas las cartas sobre la mesa, a la vista del publico, y se valía de que nosotros sabemos que puede ocurrir y nuestros protagonistas no.



La ultima parte de la película es simplemente magistral; el enfrentamiento final a oscuras entre Clarice y Buffalo Bill, con una Clarice practicamente a ciegas y Bill valiéndose de unos lentes de vision nocturna tiene la esencia de lo que decía Hitchcock. Nosotros sabemos qué le puede suceder a nuestra heroína, de hecho no pareciera haber alguna forma de escape en absoluto, pero ella se encuentra a la deriva, perdida en la infinita oscuridad sin siquiera darse cuenta de cuan cercano está el peligro.

                                   LECTER Y CLARICE

A pesar de solo aparecer un poco mas de 15 minutos en pantalla, el trabajo de Hopkins es espectacular desde su capacidad de seducción, hasta su habilidad para convertirse en un ser espeluznante, nunca dejando de ser morbosamente atractivo. Su gran sonrisa y serenidad al hablar son inquietantes, y los primeros planos de su rostro con los que nos inunda Demme apenas lo conocemos, son causantes de alguna que otra gota de sudor frio cayendo por nuestra espalda. Lecter es un seductor nato que utiliza su gran personalidad e ingenio unico para lograr lo que se propone, y Hopkins lo caracteriza como nadie hubiera podido. ¿El papel de su vida? Por supuesto.



Clarice es una mujer a la deriva en un mundo de hombres que se vale por su inteligencia y habilidades; a pesar de ir contra la corriente en esa sociedad machista, está lista para sobrevivir en ella y no neceista la ayuda de nadie para hacer su propio camino. Sin embargo, perseguida por los fantasmas de su pasado, encontrará en Lecter a esa persona que necesitaba para conocerse a si misma, reconcer sus miedos y superarlos.

Entre ambos se da una confianza instantánea basada en el “quid pro quo”, te doy algo pero tienes que darme otra cosa a cambio. Asi, un Lecter confinado en una celda sin vistas al exterior hará sus delicias conociendo mas sobre la vida de Clarice, y esta recibirá ayuda para resolver el caso que le fue asignado.

En los momentos compartidos en pantalla, Foster y Hopkins se sacan chispas mutuamente otorgando una lección sobre como entender y compenetrarse con un personaje a tal punto de convertirse en este. Decir que uno es mejor  seria menospreciar el trabajo del otro; ambos están a un nivel fantasticamente envidiable y, a la vez, son capaces de conectar con la audiencia en la misma magnitud.  Esa relación de intercambio no solo cumple su funcion al ponernos los pelos de punta, sino que tambien retrata muy bien como una mente retorcida y otra en pleno redescubrimiento pueden llegar a comportarse.



Con ese motaje paralelo final, Demme no solo logra una de las conclusiones mas electrizantes y repletas de tension que uno pueda recordar, sino que gracias a todos sus componentes individuales (guion, direccion, actuacion, musicalizacion, etc) logra darle vida propia a la pelicula, le otorga esencia y alma, grandes responsables de que luego de mas de 25 años la misma se mantenga joven y dinámica como si hubiese estrenado ayer.


Demme ofrece una película que no alcanza con verla una sola vez, ni siquiera dos, sino que demana ser vista en multiples ocasiones, llegando a ser cada una de ellas un poco mas disfrutable y memorable que la anterior, porque cada vez que volvemos a revisionarla no solo descubrimos detalles que pudimos haber pasado por alto, sino que se afianza mas en nuestra memoria y corazon cinefilo, lugares en los cuales permanecerá por siempre.





“El Silencio de los Inocentes” es uno de los thrilles mejor logrados de los ultimos 30 años, una de las películas que mas presente tenemos en nuestra memoria y uno de esos pocos clasicos que no perecederos que con el tiempo na harán mas que agrandar su leyenda y cautivar a las nuevas generaciones que se animen a descubrirlo. Pero tengan cuidado! No dejen que el doctor Lecter se les meta en la cabeza, sino puede que comiencen a escuchar corderos gritar…


TITULO: The Silence of the Lambs
AÑO: 1991
GÉNERO: Suspenso - Terror
DIRECTOR: Jonathan Demme
PROTAGONISTAS: Jodie Foster – Anthony Hopkins
– Scott Glenn – Anthony Heald – Ted Levine



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