sábado, 13 de mayo de 2017

RESEÑA - Sunset Boulevard - (El Crepusculo de los Dioses) - 1950







Fue el 27 de Febrero de 2014; llevaba mas de 80 peliculas vistas desde que comencé a tomarmelo en serio. Vi “El Ocaso de una Estrella” por primera vez pensando que estaría a la altura de comprender todo lo que se mostraba. No fue así, pero el efecto de la película fue tan fuerte que automaticamente se convirtió en una de mis favoritas. Mas de tres años despues decidí volver a verla e intentar captar algo mas. Lo hice, pero de seguro aun me queda mucho mas. En fin, a continuación les dejo mi opinión


En una piscina vemos a Joe (William Holden), un guionista economicamente incomodo al que pareciera serle imposible escribir algo bueno. ¿A quien pertenece esa piscina? A Norma Desmond (Gloria Swanson), una gloriosa actriz del cine mudo venida a menos debido al cine sonoro, que intentará volver al mundo del espectaculo escribiendo y protagonizando su propia película, sin saber que su hora ya pasó, y que el proceso la llevará a perder la cabeza.



El cine es una mentira creíble por dos horas, en donde actores, director y guionista dan lo mejor de sí para hacernos creer lo que sucede en pantalla.
En “Sunset Blvd” es este efecto lo que vemos en pantalla, ya que la desgraciada Desmond vive en su propia burbuja, convencida de que sus fanaticos la siguen amando y piden su vuelta a la industria, sumado a que su entorno se encarga de asegurarle que es así. Su mayordomo Max (Erich Von Stroheim) es el encargado de mover los hilos de la mentira, tal vez por lástima, tal vez por amor, o tal vez por no querer aceptar él mismo que el momento de ambos ya pasó. Norma jamás deja su mansion  a medio camino entre castillo encantado y palacio real para salir al exterior; su mundo es el interior de su casa, en donde firma autografos para sus “seguidores”, donde la sala está repleta de sus fotografias e incluso tiene instalado un pequeño cine para ver sus películas de antaño.

Gloria Swanson se compenetra como muy pocas veces un actor lo ha hecho con un personaje en el cine, llegando al punto de imaginarnos si de verdad está actuando o si la olvidada Desmond a quien ya no buscan los flashes es su propio alter ego, una forma de exorcizar ese demonio interno llamado fracaso y olvido. En su rostro avejentado que llega al limite para parecer joven vemos la decadencia de la edad, la incapacidad de aceptar el futuro y la realidad en que se vive, las ganas de volver al pasado y convertirse en algo que ya fue y nunca volverá a ser; en su cuerpo vemos los años que le han pasado factura y en su mente notamos un desequilibrio, un intento de autoconvicción de que el éxito la esperará en mayor medida que nunca, cuando en realidad su estela no ha hecho mas que desvanecerse con los años. “Soy grande; son las peliculas las que se han vuelto pequeñas” dice Desmond en determinado momento, dejando en evidencia que su estado mental no hace mas que decaer.



Con “El Ocaso de una Estrella”, Wilder rinde homenaje el cine mudo y al cine en sí. Cameos de estrellas del cine silencioso que por aquel entonces (1950) había dejado atrás el éxito masivo, como Buster Keaton o el mismisimo Cecil B. de Mille, y el involucramiento de los grandes estudios como Metro Goldwyn Mayer y Paramount, lo que el director nacido en Austria  en parte quiere mostrarnos es como el éxito y el olvido pueden volvernos locos, como el vivir en nuestra burbuja de seguridad convencidos de que el afuera no cambió puede herirnos, como el no adaptarnos a los cambios puede y seguramente termine siendo nuestra perdición.

Con un trabajo de camaras fantástico que hace de la mansion de Desmond y de Los Angeles en general un personaje mas de la película (el culpable de todos los males en los individuos), sumado a una musica suntuosa y omnipresente a lo largo de la película a cargo de  Franz Waxman , Wilder logra un relato crudo y espeluznante sobre la condición humana y la incapacidad de dejar las cosas atrás, aceptar y avanzar; una carta de amor al tipo de cine al que Hitchcock se refería como “la mayor expresion de arte posible”, una mirada diferente sobre el negocio cinematográfico al meternos dentro de los estudios y ser testigos de los decorados y la creación del guión (justamente como tambien decia Hitchcock: “Si los actores y el director son excelentes pero el guión es malo, está todo perdido”).



A lo largo de su trayectoria como cineasta, Billy Wilder fue reconocido por su talento para la comedia y situaciones hilarantes, pero probablemente sea este trabajo el que la mayoría de sus admiradores destaque como el mejor de su carrera.

Si le preguntan a cualquiera que haya visto “Sunset Blvd” cual es la escena mas memorable de todas, existen grande posibilidades de que le digan que es la bajada final de escalera. Esta escena en donde Swanson, fuera de todos sus cabales y totalmente entregada a su mundo de fantasía creyendo que los flashes de los noticieros son camaras de cine, hace su entrada triunfal como la Salomé de su proyecto personal que nuncá será concretado. Con un tremendo acercamiento, este se convierte en uno de los finales mas grandes de la historia del cine, a la par de cualquiera que se les pueda cruzar por la cabeza.



“Sunset Blvd” se mantiene fresca y vivaz mas de 65 años despues de su estreno gracias a las interpretaciones tanto de Swanson como Holden, al igual que al gran guion y tratamiento del argumento que nos lleva a presenciar partes del proceso de realizacion de una pelicula pocas veces vistas antes. Es un relato sobre la estrepitosa caída de alguien que supo tener el mundo a sus pies, una de esas historias que todos adoramos observar, pero de la que ninguno desearía ser protagonista.

TÍTULO: Sunset Boulevard
AÑO: 1950
GÉNERO: Drama – Cine Noir
DIRECTOR: Billy Wilder
PROTAGONISTAS: William Holden – Gloria Swanson – Erich von Stroheim – Cecil B. DeMille – Nancy Olson – Hedda Hopper – Buster Keaton


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