martes, 20 de diciembre de 2016

Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza - 1977




“Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana”
, así comenzaba en 1977 la película que daría inicio a una saga histórica tanto para la industria como para el público, y que no ha parado de cosechar éxitos y encantar generacioes desde entonces.

La historia se centra en Luke Skywalker, un joven que vive con sus tíos ayudando a mantener la familia. Un día su vida da un giro inesperado al recibir el mensaje de una princesa transmitido por unos androides; la princesa necesita ayuda. Junto a los androides y el viejo Ben Kenobi, Luke emprenderá su viaje intergaláctico, descubriendo su destino, quién realmente es, y el camino de la fuerza.



Se dice que el ser humanos tiene conocimientos innatos; no voy a profundizar cuales porque no lo sé. Pero de uno estoy bastante seguro: el conocimiento de “Star Wars”. No recuerdo mi primer encuentro con alguna película de la saga, aunque posiblemente haya sido a mis 8 o 9 años cuando estaba por estrenarse el “Episodio III”, y es ahí en donde yace la grandeza de la historia.

El universo creado por George Lucas es tan inmensamente conocido en cualquier parte del mundo civilizado, que básicamente nuestras ideas  sobre el están naturalizadas, y nuestros recuerdos son tan primitivos que es imposible situarlos en el tiempo. Y eso no es fácil de lograr. El éxito en su lanzamiento fue tal, que los jóvenes de antaño y adultos del hoy, siguen transmitiendo su entusiasmo a los más jóvenes, inculcándoles la grandeza y la cantidad de cosas a descubrir  en esa galaxia muy lejana.



Y la industria no se queda atrás. Mentiría si dijera que la razón por la que escribo esto no es el estreno de “Rogue One”. De hecho lo es, pero me gusta pensar que al igual que sucede conmigo, muchos de los extasiados por el nuevo lanzamiento de la película decidieron volver a ver las originales, tanto porque pasaron mucho tiempo sin verlas, o por la razón más mágica de todas: verla con alguien que no la ha visto antes y sumergirlo en el universo “Star Wars”, uno de los más increíbles que el cine nos puede ofrecer.



Como ya lo mencioné al principio, la historia va fácil: en pocas palabras, una princesa está en apuros y hay que rescatarla. Relato clásico si los hay, de seguro gran parte del éxito de la cinta se deba a la poca complejidad a la hora de entender de qué va. Toda nuestra vida hemos sido enseñados sobre el bien y el mal, e historias de caballeros que buscan rescatar a la bella dama. Sin embargo, “Star Wars” añade algo interesante a esa historia: en primer lugar, muestra una mujer diferente.



A pesar de que en los 70’s las mujeres no tenían el poder que se merecen en el cine (ni siquiera lo tienen en 2016), el personaje de Leia fue algo parecido a una cachetada al prejuicio machista. Mientras esperaríamos una mujer sentada en lo alto de una torre sin hacer nada viendo al horizonte imaginándose el rescate perfecto, Lucas nos muestra a una Leia poderosa e inteligente, con iniciativa y cierta independencia, la cual a veces la lleva a salir mejor parada de las situaciones riesgosas.



Otro punto interesante es la política. Resistencia contra  Imperio, los débiles contra los poderosos. La visión intergaláctica del director no podría estar más conectada con la tierra, en donde desde el principio de los tiempos aquellos con poder han hecho lo que quieren contra los que carecen del mismo.
Refleja como una pequeña célula puede ir ganando adeptos siempre y cuando sus objetivos sean nobles y como sin importar el número de contrincantes, siempre y cuando se trabaje en pos de ese objetivo, todo es posible.





En los primeros momentos de la película, cuando C-3PO y R2D2 llegan al planeta desierto, la primera imagen cinematográfica que se me vino a la mente fue “2001…” de Kubrick.
De buenas a primeras nos llevan a un lugar desconocido sin aparente introducción previa, y no es sino hasta minutos más tarde que comenzamos a entender como viene la mano. Claro está que el trabajo de Lucas no fue un prólogo de más de 12 minutos con monos en pantalla como el de Kubrick, pero es ese paisaje desolado y la falta de información que luego será revelada lo que tienen parecido ambas películas.

                  

Luke (Mark Hamill) es un joven aventurero que quiere largarse del nido para conocer; sin embargo, su tío no lo dejará, objetando que precisa su ayuda pero escondiendo la verdad: miedo, a que se convierta en algo parecido a su padre. Es así que nuestro protagonista encontrará un “modelo a seguir” en Obi-Wan Kenobi (Alec Guinness), un viejo sabio que guarda algún que otro secreto, y que servirá como maestro de Luke en la primera parte de su entrenamiento y temprano contacto con la fuerza.



George Lucas contó con un reparto variado, entre jóvenes y estrellas destacadas. Sumado a Hamill se encontraban Carrie Fisher y  Harrison Ford, siendo este último uno de los mayores atractivos para el público con su actitud arrogante y ganadora, su estilo y personalidad de sabelotodo, quien en realidad no es más que un contrabandista, pero de buen corazón.
Por el otro lado tenemos nombres ENORMES del cine, como  Peter Cushing o el gran Alec Guinness, quien llegó incluso a ser nominado a un Oscar por su papel. Sería una falta de respeto decir que el actor inglés se roba la pantalla cada vez que aparece ya que todos quienes comparten tiempo con él están a un buen nivel, pero su habilidad actoral es por demás perfecta, al punto de que no pareciera esforzarse para el papel y que todo le sale de forma natural.

                            


Parte de la magia de “Star Wars” se debe a su banda sonora, a cargo de nada más ni nada menos que John Williams (“Tiburón”, “Superman”, “E.T”, etc.). Desde el primer momento, ese estallido musical cuando vemos el título de la película en fuente grande y alejándose en dirección a las estrellas, nos damos cuenta de que la música no es un punto más en la cinta. 
El trabajo de Williams es superfluo, creando una cantidad de sonidos inspiradores y geniales que encajan bien con cada escena en donde son utilizados y que con el tiempo se ha convertido en un clásico del cine, llevándolo a él a ser considerado uno de los mejores compositores de la historia.



Otra cosa que no puedo dejar de lado al hablar de la película en si son sus cortes de escena. Ignoro si fue sugerencia del propio Lucas o su equipo de editores, pero esos barridos laterales y de arriba para abajo en la pantalla son simplemente inolvidables. No solo por su originalidad, sino también porque sirve al desarrollo del argumento de la cinta, debido a que no hay un corte de un lado a otro, sino que la acción nunca deja de decir presente,  y nos transportamos de un escenario a otro de forma tan fluida que hace lucir a la película no como un conjunto de escenas, sino como una viaje sin paradas hasta el final.



Darth Vader es tal vez el villano más icónico del cine. Tanto en sus apariciones como en el imaginario popular, Vader ha ganado el respeto de los admiradores de la saga y del cine en si como uno de los más temibles hombres malos de todos los tiempos.
Sin embargo, si se lo mira detenidamente veremos que no es tan asi. Vader es en realidad un títere de algo más poderoso, el Emperador. Mientras que su vestimenta oscura, su altura extraordinaria y su voz terrorífica sumado a su capacidad de estrangular a cualquier persona nos hacen verlo como una figura de miedo, no es más que una pieza más en el tablero de ajedrez.

Un tipo temperamental que puede perder los estribos en cualquier momento, y a quien no le importa salir en su propia nave a solucionar problemas con sus propias manos.




Se alargó más de lo que esperaba este comentario, así que iré concluyendo de una vez. “Star Wars” fue un antes y un después para el cine de ciencia ficción, que ha servido de influencias para cientos de películas a lo largo de los años. Fue un antes y un después también con el público, convirtiéndola en (tal vez) la saga más famosa y exitosa de todos los tiempos. ¿Por qué? Cada fanático tendrá su opinión; personalmente encuentro atractivo este universo ficticio por lo que este significa: todo puede parecer perdido y nuestra fuerza puede no compararse a la que nos enfrentamos, pero mientras nuestro ideal sea la paz, se trabaje en
equipo y se tengan amigos en los que confiar, siempre habrá esperanza.




TITULO: Star Wars Episode IV: A New Hope
DIRECTOR: George Lucas
AÑO: 1977
GÉNERO: Ciencia Ficcion
PROTAGONISTAS: Mark Hamill – Alec Guinness – Carrie Fisher – Harrison Ford – Peter Cushing – Anthony Daniels – Kenny Baker – Peter Mayhew

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